LAS ROSQUILLAS DE ANÍS DE CONTAMINA
Foto: www.misthermorecetas.com
Las Rosquillas de Anís son un dulce típico de la Comarca de Calatayud y, claro está, también se preparan con frecuencia en Contamina, especialmente en la víspera de alguna festividad.
Creo recordar que se hacen para Santa Quiteria, el 22 de mayo, pero seguro que hay algún lector que puede confirmar o corregir este dato.
Era frecuente que cuando se preparaban rosquillas en una casa fueran varias vecinas a ayudar en la elaboración, así que se hacían para medio medio pueblo. Entrar en una casa el día que se preparaban esas rosquillas suponía impregnarse de los olores de la canela, el anís y el aceite para toda la jornada.
No vamos a desvelar los secretos de cada una de las "reposteras" de Contamina, así que daremos una receta general para estas deliciosas rosquillas y que cada uno/a añada de su cosecha lo que crea conveniente:
Ingredientes (para unas 30 rosquillas)
2 huevos
100 g de azúcar
80 ml de leche
80 ml de aceite de oliva suave (girasol si se prefiere)
50 ml de anís
Ralladura de 1/2 limón
350-400 g de harina
1 sobre de levadura
Se baten los huevos con el azúcar y se añade poco a poco la leche, el aceite y el anís. Al final añadiremos la ralladura de limón y se mezcla bien.
Se agrega la harina, a la que previamente habremos añadido el sobre de levadura. No añadir toda a la vez. Es preferible poner la mitad e ir mezclando hasta conseguir la textura deseada en la masa. Debe quedar compacta pero tirando a blanda y ligeramente pegajosa. Se deja reposar unos minutos, tapada con un paño.
Toca dar forma a las rosquillas. Para ello nos engrasamos las manos con un poco de aceite y se hacen bolitas de masa de unos 20 gramos. Mientras se calienta el aceite se dejan sobre un papel de cocina.
Cuando el aceite está caliente, hacemos un agujero con el dedo en cada bolita de masa y formamos una rosquilla de unos 4 o 5 cm de diámetro. Se fríen en aceite abundante pero procurando que no esté muy caliente porque si no se pueden quemar por fuera y quedar crudas por dentro.
Se sacan de la sartén y se dejan sobre un papel absorbente para retirar el exceso de aceite e inmediatamente se pasan por azúcar. El azúcar se puede mezclar con canela molida si se prefiere.
Y ya están hechas. Ahora solo falta llevarle una bandeja a la vecina que te ha ayudado y degustarlas con un café o como se quiera.