EL RÍO JALÓN
Contamina, al igual que muchas grandes
ciudades, también puede presumir de río. Y puede hacerlo porque el río Jalón, que pasa muy cerca del casco
urbano y cuyas aguas riegan la vega y las huertas de Contamina, bien se lo
merece.
El
Jalón nace al pie de Sierra
Ministra, cerca de Esteras de Medinaceli en Soria, a 1220 metros de altitud.
Tiene una longitud de 225 Km., y su
cuenca tiene una superficie de 9.350 kilómetros cuadrados. Es el afluente más
importante de la margen derecha del Ebro.
Su caudal en Calatayud es de 20,80
metros cúbicos por segundo pero muy irregular por ser el régimen pluvial
mediterráneo.
Sus
afluentes por la margen izquierda son: Nájima, Henar, Manubles, Ribota y Aranda
y por la margen derecha: Piedra, Jiloca, Peregiles y Grío.
En
la provincia de Soria sus aguas, brotan cargadas de sales y, discurren
encajadas en el relieve de la sierra, atravesando una zona sedimentaria de
profundas hoces, y ejerciendo una gran acción erosiva hasta llegar a Arcos de Jalón, donde se amplía a favor
de los materiales terciarios blandos de la depresión de Ariza, discurriendo ya en territorio aragonés. En este sector
recibe los ríos Nágima y Henar.
Ya
cerca de Contamina, nuevamente se
encaja en el pliego calcáreo de Alhama
de Aragón y cruza con meandros encajados en el paleozoico de Bubierca, de
la rama castellana de la Cordillera Ibérica. En este tramo recibe a los ríos
Monegrillo, Piedra, Mesa y Manubles.
En
la depresión tectónica de Calatayud, y a favor de los yesos, amplía su valle y
elabora un bonito escarpe en su margen izquierda. Recibe aquí los ríos Jiloca,
Perejiles y Ribota.
Vuelve
a tajar el paleozoico de las sierras de Algairén y de la Virgen, con meandros
bien marcados y encajados. Ya en la depresión del Ebro, recibe las aguas del
Aranda, Grío y Alpartir, dirigiéndose hacia Torres de Berrellén, donde desemboca en el Ebro.
El
Jalón fue un río fecundo en anguilas y cangrejos, con abundantes barbos. La
trucha se podía encontrar en el río
Piedra, uno de sus afluentes, y lugar donde se construyó la primera
piscifactoría de España.
Las
construcciones hidráulicas jalonaban el río, numerosos molinos harineros de
rueda horizontal y almazaras, y algunos molinos papeleros, batanes y molinos de
salitre, este último ingrediente básico para la fabricación de la pólvora.
Las
instalaciones hidroeléctricas se reducen a tres, las dos centrales instaladas
en Embid de la Ribera y Purroy, entre Calatayud y Morata de Jalón donde se
estrecha el río, y la de La Requisada en Nuévalos en el río Piedra.
Foto: www.termaspallares.com
Pero
el verdadero aprovechamiento de las aguas del Jalón y sus afluentes es la
hidroterapia, dada la abundancia de
fuentes termales y aguas mineromedicinales, conocidas desde el principio de
los tiempos. Balnearios de gran calidad están instalados en Alhama de Aragón, Jaraba y Paracuellos de
Jiloca. En Jaraba hay además instaladas dos plantas embotelladoras de agua.